Polémica en España por el “pin parental”

La ministra de Igualdad, Irene Montero

El control sobre la educación infantil, impulsado por el partido ultraderechista Vox, se ha convertido en la primera batalla entre la oposición de derecha y el nuevo gobierno español de coalición de izquierda, presidido por el socialista Pedro Sánchez. Vox, cuyo apoyo parlamentario es imprescindible para mantener los gobiernos regionales de derecha en varias regiones (como Andalucía, Madrid o Murcia), exige la autorización de los padres (pin parental) para que sus hijos reciban información sobre cuestiones extracurriculares, como sexualidad y modelo de familia.

La aprobación, este jueves, de un acuerdo presupuestario en Murcia, que estaba condicionado por Vox a la inclusión de esa medida, generó la reacción inmediata del Gobierno español, de sindicatos y de diversos colectivos sociales. La gestión de Sánchez está dispuesta, incluso, a llegar a los Tribunales.

La ministra de Educación, Isabel Celaá, anunció este viernes, tras la reunión del Consejo de Ministros, que su departamento recurrirá judicialmente cualquier iniciativa destinada a imponer esa medida en los centros educativos públicos, al considerarlo “una censura previa” de los padres a las actividades programadas por los colegios.

La ministra de Educación, Isabel Celaá (REUTERS)
La ministra de Educación, Isabel Celaá (REUTERS) (POOL/)

Celaá consideró que esa medida del Gobierno murciano, formado por una coalición Partido Popular-Ciudadanos con el apoyo parlamentario de Vox, «vulnera el derecho fundamental a ser educado» y por tanto «va contra los valores constitucionales», además de exceder las competencias del centro educativo.

También la ministra de Igualdad, Irene Montero, afirmó que esa medida supone una ruptura del Pacto de Estado de Violencia de Género, aprobado en 2017, además de ser “un elemento claro de censura y, sobre todo, de machismo”. Y agregó: “Las hijas o hijas de padres homófobos tienen derecho a ser educados en el respeto de los derechos y la promoción de valores humanos: derecho a amar a quien quieran y como quieran. Igual que los hijos o hijas de padres machistas tienen derecho a ser educados en libertad, feminismo e igualdad”.

Por su parte, el portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, insistió este viernes en que ese “pin parental” será necesario en los centros educativos de Murcia y Andalucía -donde se está negociando- para actividades de carácter afectivo-sexual, diversidad sexual y modelos de familia y que “no es más que un instrumento para dar a los padres libertad de elegir”.

En medio de la polémica, un portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, negó hoy que haya pactado ese tema en Murcia o cualquier otra comunidad donde gobierna con el conservador Partido Popular (PP), con el apoyo externo de Vox.

Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha español VOX
Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha español VOX (Albert Gea/)

Mientras que desde el PP, su secretario general, Teodoro García Egea, afirmó hoy que esa medida ya funciona en Murcia desde hace meses y defendió la libertad de los padres para elegir la educación que reciben sus hijos.

Vox, que saltó a la escena política española en 2018, con su entrada en el Parlamento de Andalucía, clave para la constitución del Gobierno regional, ha aumentado su representación de manera exponencial en el Congreso español, donde actualmente es el tercer partido, con 52 escaños.

Este partido, que ha utilizado en sus campañas argumentos como la unidad de España frente al desafío independentista catalán, o los riesgos de la inmigración, introduce ahora en el debate político la educación, en nombre de la “libertad” de los padres, frente al “adoctrinamiento” del que acusa a la izquierda.

Con información de EFE

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